sábado, 4 de marzo de 2017

Guisantes con Jamón y Huevo

Hoy os traigo esta receta, la primera en mi blog. Los guisantes con jamón y huevo es una receta de preparación fácil, barata y rápida para esos días que no sabes que hacer de comida o bien estas pillada de tiempo. 

A todo lo anterior añadir que se trata de una receta muy sana puesto que los guisantes son  un tipo de legumbre igual que los garbanzos, las lentejas, el tamarindo o las habas.

A continuación os dejo los beneficios del ingrediente principal de este plato (el guisante):

  • Son una excelente fuente de proteína vegetal.
  • Nos aportan hidratos de carbono, aunque en una cantidad muy baja: solamente 10 gramos por cada 100 gramos.
  • El contenido en grasa de los guisantes es prácticamente nulo.
  • Gran fuente de minerales como el potasio, el fósforo, magnesio, calcio, sodio, hierro, zinc y selenio.
  • Contenido en vitaminas como vitamina C, B3, B9, B1, B6 y vitamina A.
  • La fibra, aunque no es un nutriente, es indispensable para muchas funciones que se llevan a cabo en nuestro organismo como reducir el riesgo de enfermedades.


Una vez hecha esta pequeña introducción sobre los beneficios de los guisantes os facilito  mi receta de este suculento plato.
  • Tiempo de preparación: Unos 20-30 minutos.
  • Materiales: Una sartén antiadherente y una tapadera.
  • Ingredientes (para 4 personas):
  • 700 gr. de guisantes (yo los uso congelados o de bote).
  • 4 o 5 lonchas de jamón o bien tacos ya envasados que podemos encontrar en cualquier supermercado.
  • 3 huevos.
  • Un chorrito de aceite.
  • 1/2 cebolla grande (opcional, pero recomendable).
  • Elaboración:

    Si los guisantes son congelados, descongeladlos primero. Si son de bote, lavadlos en una escurridera para quitarles el sabor a la lata de conserva.
    Echáis un chorro de aceite en una sartén de tamaño mediano (como 4 o 5 cucharadas soperas) y la ponéis al fuego. Echáis también un poquito de sal al aceite mientras se va calentando. Eso sí, tened cuidado con la sal que ponéis, que el jamón ya es salado de por sí (yo normalmente este paso lo dejo para el final puesto que si se queda soso se puede rectificar y así no queda demasiado salado)

    Cuando el aceite esté caliente, ponéis los guisantes en la sartén a fuego medio/bajo. Removed de vez en cuando y tapadlos, 📛que saltan📛. 

    Mientras se van haciendo, cortad el jamón en trocitos pequeños o si tenéis envases individuales de daditos de jamón pues perfecto, tiempo que podemos ahorrar, y añadidlo a la sartén (que mantendréis tapada para que, a la vez, se vaya cociendo todo con el vapor). Después partís la cebolla en trozos pequeñitos y se la añadís para que se vaya haciendo todo junto. 

    En cuanto la cebolla empiece a ponerse transparente (que es más o menos cuando está hecha), echáis los huevos y aquí podéis hacerlos de dos formas: o los mezcláis bien con el resto de ingredientes o los dejáis enteros en la parte superior sin mezclarlos y así quedarán enteros; eso ya depende de los gustos. Yo los suelo hacer de las dos maneras según el día. Destapamos la sartén y dejamos el fuego bajo para que se haga el huevo despacio (y así nos aseguramos de que esté bien cuajado). Cuando veamos que va cuajando, lo dejamos un poco más hasta que veamos que está hecho.

Este será el resultado final para chuparse los dedos.






Espero que os guste, hasta la próxima 🍲🍲🍲

2 comentarios

  1. Yo también los hago así los guisantes, aunque siempre revuelvo el huevo, nunca lo dejo entero. Besos

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  2. Y que buenos que están Felisa, yo normalmente revuelvo los huevos pero si que hay algún día que me gusta dejarlos enteros.

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